Los seres humanos son animales gregarios. Necesitan el contacto con otras personas.
Cada vez más gente se aísla y dedica mucho tiempo a las maquinas: navegando en el móvil, viendo series, utilizando la inteligencia artificial para tareas triviales, etc. Esta comportamiento se ha sido exacerbado por la pandemia de Covid.
Los estudios han demostrado que esto disminuye la capacidad cognitiva, incluso en personas que antes eran inteligentes. Al usar constantemente las máquinas, estas personas dejan de pensar por sí mismas y pierden así su capacidad para reflexionar.
Cada vez más personas adoptan una actitud consumista hacia hacia otros seres humanos. Si perciben un defecto en alguien, dejan de relacionarse con esa persona. En el menor desacuerdo, terminan la relación. Esto los aísla de la interacción social que tanto necesitan los seres humanos. También se privan de las cualidades y las buenas ideas de esas personas. Si un miembro de un grupo les desagrada, si alguien dice algo desagradable, dejan de interactuar con todo el grupo. Sin embargo, cortar el contacto con un grupo es mucho más perjudicial para la persona que recibir uno o dos comentarios desagradables. Además, incluso las peores personas a veces ofrecen ideas valiosas que pueden desafiar las ideas preconcebidas de los demás. Por supuesto, es importante evitar a grupos antipáticos y a personas nocivas, pero también es fundamental discernir.
Centrarse únicamente en obtener información que nos guste es perjudicial. Eso es lo que hacen las redes sociales y algunos periódicos impresos, la televisión o Internet. La historia nos muestra claramente que los reyes que solo se rodeaban de aduladores cometieron errores catastróficos. Por ejemplo, Ricardo II en Inglaterra.
La confrontación tiene sus ventajas. Hay que poner a prueba las ideas con los demás. Los seres humanos necesitan unos a otros para tomar distancia y reflexionar. Para convivir, se necesita tolerancia. Escuchar y tratar de entender el punto de vista de los demás permite tener mejores relaciones con ellos. No hay que encerrarse en uno mismo ni refugiarse en las máquinas. Debemos enfocarnos en lo que tenemos en común, y no en nuestras diferencias.
Esto conduce a absurdidades: gente que compra productos que solo usa una vez, un aumento de personas que votan a los extremos, un aumento de comportamientos de bandos, unos contra otros, una falta de empatía que se acentúa, un consumo excesivo de agua y electricidad, una mayor contaminación del planeta, etc.
Traducido con DeepL y Ollama translateGemma









